Ciclo OVÁRICO, Ciclo UTERINO y todas las HORMONAS. Explicado FÁCIL y con esquemas

Ciclo ovárico y ciclo uterino: por fin lo entendí SIN MEMORIZAR

Hay temas que, cuando los estudias, se te quedan grabados… y otros que se te atraviesan completamente.

El ciclo ovárico y el ciclo uterino suelen estar en este segundo grupo.

A mí personalmente me costó bastante entenderlo en su momento. No porque sea imposible, sino porque es uno de esos temas donde pasan demasiadas cosas a la vez: hormonas que suben y bajan, estructuras que cambian, fases que se solapan… y si intentas memorizarlo sin más, te pierdes.

Pero en el momento en el que lo razonas, todo encaja.

Y eso es justo lo que vamos a hacer aquí.

ANTES DE EMPEZAR, TEN A MANO ESTE ESQUEMA, QUE TE VA A AYUDAR A ENTER TODO MEJOR: (Lo tienes también al final del artículo en pdf en alta calidad para descargar)


Mucho más que la menstruación

Cuando hablamos de ciclo menstrual, muchas veces pensamos únicamente en la menstruación, en esos días de sangrado. Pero en realidad eso es solo una pequeña parte de todo el proceso.

El ciclo sexual femenino es un conjunto de cambios que ocurren de forma cíclica en el aparato reproductor, principalmente en los ovarios y en el útero, con un objetivo claro: preparar el cuerpo para un posible embarazo.

Este ciclo comienza el primer día de la menstruación y termina justo antes de la siguiente, con una duración media de 28 días, aunque se considera normal entre 21 y 35 días .

Y algo fundamental que hay que tener claro desde el principio: todo ocurre al mismo tiempo. El ovario, el útero y las hormonas están continuamente interactuando entre sí.


El inicio del ciclo: cuando todo vuelve a empezar

El primer día del ciclo coincide con el inicio de la menstruación.

En ese momento, el endometrio —la capa interna del útero— se descama y se elimina, produciendo el sangrado. Es, por así decirlo, el “reinicio” del sistema.

A nivel hormonal, todo está en mínimos. Las concentraciones de FSH, LH, estrógenos y progesterona son bajas, y precisamente esa caída hormonal es la que ha desencadenado la menstruación.

Mientras tanto, en el ovario ya empieza a ponerse en marcha la siguiente fase. La hipófisis comienza a liberar FSH, que estimula el crecimiento de varios folículos ováricos. Es el comienzo de la fase folicular.


Cuando el cuerpo empieza a prepararse otra vez

Una vez termina la menstruación, el útero comienza a reconstruirse. El endometrio vuelve a crecer, a engrosarse, preparándose de nuevo por si tuviera que albergar un embrión.

Aquí es donde los estrógenos empiezan a cobrar protagonismo.

Los folículos que han sido estimulados por la FSH comienzan a desarrollarse y a producir estradiol. Poco a poco, los niveles de estrógenos aumentan, y ese aumento tiene dos efectos importantes: por un lado, favorece el crecimiento del endometrio, y por otro, inhibe la producción de FSH, lo que hace que solo uno de los folículos continúe madurando.

Ese será el folículo dominante, el que llegará hasta el final del proceso.


El momento clave: la ovulación

A medida que ese folículo dominante madura, los niveles de estrógenos siguen aumentando hasta alcanzar un punto crítico.

Y aquí ocurre algo muy interesante.

Hasta ese momento, los estrógenos estaban inhibiendo la liberación de LH. Pero cuando alcanzan niveles muy altos, ese efecto se invierte y provocan un aumento brusco de la hormona luteinizante: el famoso pico de LH.

Este pico dura alrededor de 24-48 horas y es el desencadenante directo de la ovulación .

El folículo de Graaf se rompe y libera el ovocito, que será captado por la trompa de Falopio. A partir de aquí, solo hay dos posibilidades: que sea fecundado o que no lo sea.


La fase final: todo listo… por si acaso

Después de la ovulación entramos en la fase lútea.

El folículo que ha liberado el ovocito se transforma en el cuerpo lúteo, una estructura que empieza a producir progesterona en cantidades importantes.

La progesterona tiene una función muy clara: preparar el endometrio para la posible implantación. Lo vuelve más grueso, más vascularizado, más “acogedor”.

El cuerpo, en este punto, está listo para un posible embarazo.

Pero la mayoría de las veces no hay fecundación.

Y entonces ocurre lo que ya sabemos.

El cuerpo lúteo degenera, los niveles de progesterona y estrógenos caen, el endometrio pierde su soporte hormonal… y vuelve a descamarse.

Aparece la menstruación.

Y el ciclo empieza otra vez.


La clave para entenderlo de verdad

Si hay una idea con la que deberías quedarte es esta: no intentes memorizar el ciclo, intenta entenderlo.

Todo tiene sentido si lo ves como un sistema coordinado:

  • El ovario prepara el ovocito

  • El útero prepara el entorno

  • Las hormonas sincronizan todo el proceso

Y cuando no hay embarazo, el sistema simplemente se reinicia.


En el vídeo que te dejo a continuación te explico todo esto paso a paso con un esquema que te va a ayudar a visualizarlo mucho mejor.

Y si te gustaron los esquemas que uso en el vídeo, te los dejo por aquí:

DESCÁRGALO PINCHANDO AQUÍ: Sanidad Creativa – CICLO OVÁRICO Y UTERINO

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