Sistema de conducción cardíaca explicado paso a paso

El corazón se llena, se contrae y vuelve a empezar. Lo hace mientras dormimos, caminamos o estamos leyendo estas líneas. Pero para que ese movimiento impulse la sangre de forma eficaz, las distintas partes tienen que coordinarse. ¿Dónde empieza la señal que organiza cada latido y cómo llega hasta los ventrículos?

Vamos a seguir ese recorrido por el sistema de conducción cardíaca, desde el nodo sinoauricular hasta las fibras de Purkinje. Situaremos cada estructura y veremos qué aporta al conjunto. Así, los nombres dejan de ser una lista para memorizar y empiezan a explicar cómo funciona el corazón. [1]

Antes de empezar a seguir el impulso

Cuando hablamos de electricidad en el corazón, hablamos de cambios de voltaje en las membranas de sus células. Estos cambios permiten que la activación se transmita y desencadene después la contracción del músculo cardíaco. La señal eléctrica y el movimiento están relacionados, pero no son exactamente lo mismo.

Los nodos y las fibras de conducción están formados por células musculares cardíacas especializadas. Aunque en un dibujo parezcan cables, no son nervios. Tampoco debemos confundir las líneas amarillas del esquema con vasos por los que circula sangre: aquí estamos siguiendo la activación eléctrica. [2, 3]

Figura 1. Vista anterior esquemática del sistema de conducción. La derecha del paciente queda a nuestra izquierda. Las líneas amarillas representan estructuras y rutas de activación, no vasos sanguíneos. Ilustración de Sanidad Creativa Studio.

El nodo sinoauricular marca el inicio

Empecemos en la aurícula derecha, cerca de la desembocadura de la vena cava superior. En la parte alta de su pared encontramos el nodo sinoauricular, también llamado nodo sinusal o nodo SA. Se sitúa próximo a la superficie externa de la pared, aunque en los esquemas suele dibujarse sobre el interior para que podamos localizarlo.

Sus células pueden generar impulsos de forma espontánea. Esa capacidad se llama automaticidad y depende del comportamiento de sus corrientes iónicas. En condiciones habituales, el nodo sinusal inicia la activación y marca el ritmo; por eso lo conocemos como el marcapasos natural del corazón. [4]

¿Y el sistema nervioso? Ajusta ese ritmo a lo que necesita el organismo. La actividad simpática tiende a acelerarlo y la parasimpática, sobre todo a través del nervio vago, a frenarlo. El corazón dispone de su propio mecanismo de inicio y recibe señales que lo regulan. Así puede aumentar la frecuencia durante el ejercicio y reducirla en otras situaciones. [5]

Cómo se extiende la activación por las aurículas

Una vez iniciado el impulso, la activación pasa al músculo auricular. Las células están conectadas entre sí y la organización de sus fibras favorece unos recorridos. En las láminas aparecen como vías internodales porque ayudan a explicar cómo se propaga la señal desde el nodo sinusal hacia el nodo auriculoventricular.

Conviene leer esas líneas como una simplificación. No representan tres cables independientes, aislados del resto del músculo y equivalentes a las ramas ventriculares. La activación también se extiende por el miocardio auricular que las rodea. La anatomía real es más continua y variable que los trazados del dibujo. [6]

La descripción clásica distingue una ruta anterior, relacionada con la región de Bachmann; una ruta media o de Wenckebach, que pasa por detrás de la vena cava superior y se dirige al tabique interauricular; y una ruta posterior o de Thorel, relacionada con la cresta terminal y la región inferior de la aurícula derecha. Sus nombres sirven para orientarnos. No indican que primero se active una y después, por turnos, las otras dos. [7]

El haz de Bachmann conecta ambas aurículas

Mientras la activación avanza hacia el nodo AV, también debe alcanzar la aurícula izquierda. El haz de Bachmann es una banda de músculo situada en la región anterior y superior de las aurículas que proporciona una conexión importante entre ellas.

Aquí podemos encontrar una confusión de nombres: algunas clasificaciones asocian Bachmann con la vía anterior. Para entender el esquema, separaremos el trayecto hacia el nodo AV de la conexión que cruza hacia la aurícula izquierda. Son recorridos relacionados, pero con destinos distintos. Bachmann, además, no es la única conexión muscular entre las aurículas. [7, 8]

El nodo auriculoventricular introduce una pausa

Sigamos ahora hacia la región inferior y septal de la aurícula derecha. Allí se localiza el nodo auriculoventricular o nodo AV, en relación con el triángulo de Koch. Para situar esta zona se utilizan como referencias el tendón de Todaro, la inserción de la valva septal de la tricúspide y el orificio del seno coronario. El nodo compacto se encuentra cerca del vértice del triángulo. [9]

En esta región la conducción se ralentiza. Esa demora permite separar la activación de las aurículas de la de los ventrículos. Los ventrículos ya se están llenando de forma pasiva antes de la contracción auricular; lo que hace esta última es completar parte del llenado antes de que llegue la contracción ventricular.

Podemos imaginarlo como una breve pausa dentro de una secuencia que necesita orden. El nodo AV también limita la transmisión de impulsos auriculares muy rápidos, aunque eso no significa que bloquee cualquier ritmo anormal. Su comportamiento depende de las condiciones eléctricas y de la regulación del organismo. [10]

El haz de His lleva la señal hacia los ventrículos

Después del nodo AV llegamos al haz auriculoventricular, más conocido como haz de His. Para entender su importancia hay que recordar que el tejido fibroso situado entre aurículas y ventrículos los aísla eléctricamente en gran medida.

El haz de His atraviesa ese aislamiento y forma parte de la conexión eléctrica normal entre el músculo auricular y el ventricular. A continuación, el sistema se organiza en las ramas derecha e izquierda, relacionadas con el tabique interventricular. A partir de aquí necesitamos una distribución rápida de la señal para coordinar la activación ventricular. [3, 11]

La rama derecha

La rama derecha desciende por el lado derecho del tabique y participa en la activación del ventrículo derecho. Parte de sus fibras alcanza la región del músculo papilar anterior a través de la banda moderadora, una estructura muscular que cruza parte de la cavidad.

Si recuerdan la anatomía interna del corazón, ahí tenemos una relación útil: la banda moderadora contiene tejido de conducción. Las cuerdas tendinosas, en cambio, son elementos fibrosos que sujetan las valvas de las válvulas auriculoventriculares. Conviene distinguirlas cuando miramos el corazón abierto. [7, 12]

La rama izquierda

En el lado izquierdo, la distribución se abre en un conjunto más amplio de fibras. Se describen dos divisiones principales: el fascículo anterior, dirigido hacia regiones anteriores y superiores del ventrículo izquierdo, y el posterior, hacia regiones inferiores y posteriores. También existen fibras septales, cuya disposición varía.

Por eso el dibujo de dos o tres líneas perfectamente separadas nos ayuda a estudiar, pero no reproduce toda la complejidad de la red. Las ramas derecha e izquierda conducen en paralelo: no se activa por completo un ventrículo para empezar después con el otro. [13]

Las fibras de Purkinje distribuyen la activación

Las ramas se continúan con la red de Purkinje. Sus células musculares especializadas conducen con rapidez y distribuyen la activación hacia el miocardio ventricular. Buena parte de esa red se sitúa en la región subendocárdica, es decir, bajo el revestimiento interno de los ventrículos. [11, 14]

Este reparto permite que muchas regiones se activen en un intervalo breve y que la contracción resulte coordinada. A veces se resume diciendo que la activación va desde la punta hacia arriba. Puede servir como primera orientación, pero en el corazón real comienza en varias zonas endocárdicas y septales y se propaga en tres dimensiones por las paredes. [13]

Figura 2. Recorrido funcional simplificado del impulso. La conexión de Bachmann participa en la activación de la aurícula izquierda; las ramas ventriculares actúan en paralelo. Esquema de Sanidad Creativa Studio.

Qué relación tiene este recorrido con el electrocardiograma

Todo este movimiento de cargas eléctricas produce señales que podemos registrar desde la superficie del cuerpo. Eso es lo que hace el electrocardiograma o ECG. El trazado refleja la actividad eléctrica conjunta del corazón vista desde distintas derivaciones. No mide directamente la fuerza de contracción. [15]

En un trazado habitual, la onda P corresponde a la despolarización de las aurículas; el complejo QRS, a la despolarización de los ventrículos; y la onda T, a la repolarización ventricular. Despolarizarse es activarse eléctricamente; repolarizarse forma parte del proceso de recuperación eléctrica de las células. La repolarización auricular suele quedar oculta por el QRS.

Cuando veamos la animación, podemos fijarnos primero en la activación auricular y después en la ventricular, relacionándolas con el trazado. Es una representación didáctica ralentizada: su velocidad no debe tomarse como una frecuencia cardíaca normal ni como una reproducción exacta de todos los tiempos del latido. [2]

Figura 3. Fotograma de la animación ECG principle slow, de Kalumet, Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0.

Volvamos a recorrerlo una vez

Ya podemos volver al primer esquema y seguirlo sin perder de vista la función de cada parte. El nodo sinusal inicia la activación, esta se extiende por las aurículas y alcanza el nodo AV. Tras la demora en esa región, continúa por His, las ramas y la red de Purkinje hasta el músculo ventricular. [1]

Para repasar, prueben a explicar por qué viene bien la pausa del nodo AV, qué comunica el haz de Bachmann y por qué las fibras de Purkinje distribuyen la señal tan rápidamente. Si podemos relacionar cada nombre con su posición y con lo que hace, ya tenemos una base para entender después los bloqueos de conducción y otras alteraciones del ritmo.

 

Si quieres ver la explicación en vídeo, aquí te la dejo:

 

Fuentes de consulta

Las referencias numeradas permiten ampliar los apartados del artículo. Consulta editorial realizada el 11 de octubre de 2026.

  1. NHLBI NIH. How the Heart Beats.
  2. OpenStax. Anatomy and Physiology 2e. Cardiac Muscle and Electrical Activity.
  3. Anderson y colaboradores. The Anatomy, Development, and Evolution of the Atrioventricular Conduction Axis.
  4. StatPearls. Physiology, Sinoatrial Node.
  5. Robinson, Dun y Boyden. Autonomic modulation of sinoatrial node.
  6. Anderson y Ho. The architecture of the sinus node, the atrioventricular conduction axis, and the internodal atrial myocardium.
  7. University of Minnesota. Visible Heart Laboratories. Overview of Cardiac Conduction.
  8. González-Casal y colaboradores. Fundamental Anatomy and its Impact on Clinical Practice: Bachmann’s Bundle and Interatrial Conduction (Part I–III).
  9. The Anatomy of the Atrioventricular Node.
  10. StatPearls. Atrioventricular Node.
  11. OpenStax. Clinical Nursing Skills. Cardiovascular System.
  12. University of Minnesota. Visible Heart Laboratories. Moderator Band.
  13. Elizari. Fascicular Blocks Update 2019.
  14. National Library of Medicine. MeSH. Purkinje Fibers.
  15. NHLBI NIH. Heart Tests. Electrocardiogram.

Crédito de la animación

«ECG principle slow», Kalumet, 2005. Wikimedia Commons. Licencia CC BY-SA 3.0. GIF original sin modificaciones. El Word incluye un fotograma exportado para su visualización estática, bajo la misma licencia.

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